Cuisine et Confessions @7doigtsdelamain en el Teatro @circoprice

C&C

En el Circo Price de Madrid, del 21 de octubre al 8 de noviembre.

Los artistas: Emile Pineault, Mishannock Ferrero, Héloïse Bourgeois, Melvin Diggs, Anna Kichtchenko, Nella Niva, Sidney Iking Bateman, Matías Plaul y Pablo Pramparo.

Una receta transmitida durante muchas generaciones.

Un recuerdo tan profundamente embebida en nuestra consciencia que tienen que suceder olores y sabores cuidadosamente construídos para traerlos a la superficie.

Nuestra historia se escribe en la cocina. Es el dulce sabor de la infancia: una brisa de verano a través de la mosquitera, el primer beso con chocolate en las comisuras. La vida transcurre aquí. Confesiones nocturnas, almuerzos familiares alrededor de un plato inimitable, lecciones aprendidas, secretos intercambiados, vínculos forjados a través del más visceral de nuestros sentidos… El olor de las galletas saliendo del horno, el aroma de las hierbas. Les 7 doigts de la main crea un nuevo género de espectáculo, en el cual el tacto, el olor y el gusto se unen para regalar nuestros ojos y nuestros oídos, convirtiendo la cocina en un lugar de encuentro entre culturas.

Estamos hechos de una sabia mezcla: cada uno de nosotros es una receta única.

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Esta es la introducción del espectáculo circense de Les 7 doigts de la Main que se presenta esta vez en el Circo Price, tras Sequence 8 hace un par de años.

Shana Carroll y Sébastien Soldevila son los creadores y directores de este exquisito espectáculo. En Cuisine & Confessions nos encontramos con una mezcla feliz de increíbles acrobacias y monólogos biográficos, y mientras que los atletas participan en toda clase acrobacias, a la vez nos confían partes de su vida con el hilo conductor de las memorias relacionadas con la comida y todo lo que estos momentos sugieren a los artistas de Les 7 doigts de la main, desde la importancia de una mesa redonda (porque siempre se puede añadir más de un invitado al compactar un poco), hasta la importancia de la pasta para una familia argentina de origen italiano.

Los primeros minutos de acrobacias continuas quizá, si hubiera que encontrarle una pega, sería que no sabes en dónde fijar la atención, te pierdes momentazos porque estás concentrado en otros. Pero luego, en este maravilloso espectáculo cada uno de sus miembros tiene su momento, tanto de increíble acrobacia como de confesión. Algunos de los episodios que nos cuentan también explican por qué hacen lo que hacen, cómo llegaron a hacer lo que hacen en el circo, y así son por ejemplo las confesiones de los dos miembros afroamericanos del grupo, Melvin Diggs y Sidney Iking Bateman, sobre su difícil infancia, y también alrededor de la comida. Estos dos artistas, que forman una pareja muy disimilar físicamente, realiza un número de acrobacias increíbles atravesando y saltando por cuadrados y rectángulos colocados a unas alturas y posiciones que parece que ni la gravedad ni la dureza de los huesos existiese para ellos.

Anneaux

Nos quedamos sin aliento y nos enamora la belleza, la agilidad, la elegancia y el riesgo generoso de la rusa Anna Kichtchenko, que ejecuta increíbles contorsiones mientras cuelga en el aire de una tela por la nuca, la cintura o las piernas, sin arnés y sin colchoneta salvavidas en el suelo.
Anna Tissu

Pero uno de los monólogos que creo que nos ha emocionado más hondamente a todos es el de Matías Plaul, que habla de la detención de su padre por la junta militar argentina cuando Matías era apenas un bebé, uno de los incontables “desaparecidos” de la historia argentina reciente. Y mientras nos cuenta su historia, Matías se expresa como mejor sabe, realizando increíbles acrobacias en el mástil. Es un momento realmente emocionante que dejó al público en un silencio respetuoso que además nos hizo darnos cuenta de que detrás de la belleza, la perfección del gesto o la impecable técnica acrobática, pueden ocultarse el dolor y la ausencia.

Matias

Y entremedias de todas estas acrobacias y monólogos, no dejan de cocinar, con la colaboración además en gran parte por el público, que, desde que se sienta esperando que comience el espectáculo, ayuda a Matías rompiendo huevos con una sola mano. También invitan en varias ocasiones a los espectadores, tanto a comerse una tortilla, la tortilla del amor, como a compartir mesa y conocerse (¿enamorarse, quizas?) y a batir huevos como locos, cosa que hace mucho mejor Pablo Pramparo en un número en el que usa batidoras en lugar de mazas.  La cuestión culinaria-circense culmina en un virtuoso cuadro acrobático coral cuando acaban los 36 minutos que requiere el pan de plátano para hornearse correctamente y los artistas invitan a degustarlo. Una maravilla de coordinación y, sobre todo, confianza en los otros, acompañado siempre de una deliciosa banda sonora en la que reconocí una curiosa versión del Bolero de Ravel.

Hace ya más de una semana que les he visto y creo que voy a intentar conseguir entrada para volver a verles. Pasa demasiado tiempo entre las visitas de esta maravillosa compañía y no hay que desperdiciar las ocasiones de maravillarse como niños. ¡Corran a verles y a compartir el pan de plátano con ellos!

Les 7 doigts de la Main, compañía canadiense célebre en el mundo entero, es uno de los mayores exponentes de circo actual. En el Price han cosechado desde 2009 explosivas muestras de entusiasmo con Traces, Psy, La vie, Patinoire y Sequence 8. El nombre de la compañía es un juego de palabras que surge de la expresión francesa ‘Les 5 doigts de la main’, que se utiliza para describir la unión férrea de distintas piezas que se coordinan en pos de una meta común y, en este caso, se refiere a los siete directores que la fundaron: Isabelle Chassé, Shana Carroll, Patrick Léonard, Faon Shane, Gypsy Snider, Sébastien Soldevila y Samuel Tétreault. Ellos describen su grupo como poseedor una “dexteridad bellamente torpe” cuyo “gol inicial era traer el circo a una escala humana.”

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‘Les 7 Doigts de la Main’ en el Teatro Circo Price con ‘Sequence 8′

“The meeting of two personalities is like the contact of two chemical substances: if there is any reaction, both are transformed.”  C. G. Jung

“El encuentro de dos personalidades es como el contacto de dos substancias químicas: si se produce una reacción, ambos se transforman”. C.G.Jung

Our 8th and newest creation carries emotional dynamics to a point of explosion and propulsion.

In this show we find emotions so heightened they spring into action, relationships that transform and evolve until they create actual velocity. Set not in a specific time or place but rather on a vertical canvas of sorts, this acrobatic dance and theatre piece contemplates the role of the “other”, and how we define ourselves through and against it.

Nuestra octava y más reciente creación lleva la dinámica emocional a un punto de explosión y propulsión.

En este espectáculo encontramos emociones tan elevadas que saltan a la acción, relaciones que se transforman y evolucionan hasta que crean auténtica  velocidad. Situado no en un lugar o tiempo determinados, sino en algo así como un lienzo vertical, esta danza acrobática y obra de teatro contempla el papel del “otro”, así como cómo nos definimos nosotros a través y contra él.

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En Séquence 8, la dirección y la coreografía corren a cargo de Shana Carroll y Sébastien Soldevila, mientras que los intérpretes son Eric Bates, Ugo Dario, Colin Davis, Devin Henderson, Maxim Laurin, Camille Legris, Tristan Nielsen, a quienes acompaña la música original de Seth Stachowski. También Alexandra Royer forma parte de este espectáculo de la compañía, pero por lo menos el día que asistí (4 de octubre) estaba lesionada.

Se trata de una coproducción entre Les Nuits de Fourviere/Départament du Rhone de Lyon, Francia, y el TOHU de Montreal, uno de los centros de producción, distribución, entrenamiento y creación de las artes circenses mayores del mundo.

El nombre de la compañía, ‘Los 7 dedos de la mano’, es un juego de palabras que surge de la expresión francesa ‘Les 5 doigts de la main’, que se utiliza para describir la unión férrea de distintas piezas que se coordinan en pos de una meta común y en este caso se refiere a los siete directores que la fundaron, Isabelle Chassé, Shana Carroll, Patrick Léonard, Faon Shane, Gypsy Snider, Sébastien Soldevila y Samuel Tétreault. Ellos describen su grupo como poseedor una “dexteridad bellamente torpe” cuyo “gol inicial era traer el circo a una escala humana.”

En Sequence 8, la combinación de circo clásico, precisamente coreografiado,  danza y unas capacidades acrobáticas increíbles de los ocho (siete durante estos días en el Circo Price) jóvenes artistas, todos maestros en sus respectivas disciplinas, simplemente nos abre a un nuevo futuro. La troupe, llamada Les 7 doigts de la main, se basa en la fuerza personal, enfoque y alegría sin fin de cada uno de los artistas tomado individualmente y en la colaboración de unos con los otros, sin artificios. Los instrumentos circenses que utilizan han sido empleados durante siglos en los circos y teatros de calle, y un diseño de escenografía muy simple es capaz de crear una velada de ilusión para todos.

Muchos de los números que vemos en Sequence 8 son similares a los que ya han visto antes: una elástica joven realizando milagros circenses en un ring sobre el suelo, elásticos acróbatas  arrojándose a sí mismos a través de aros de diámetro imposible, jóvenes subiendo por mástiles tan fácilmente como los simples mortales respiramos…

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Pero hete aquí lo que es distinto: esta troupe nos lleva en sus corazones mientras juegan. La velada empieza con un moderador (Colin Davies) agradeciéndonos estar allí en español. No habría, nos dice, ninguna actuación sin el público. Y, añade, nosotros no seríamos un gran público sin los artistas. Estaríamos mirando un escenario vacío, ¿o no?

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El sentido de intimidad y familiaridad está profundamente imbuído en la actuación de cada artista. Realmente no estás observando a estos artistas, sino que experimentas esta conexión con ellos mientras se giran, se agarran, se sueltan, vuelan y se cuestionan el sentido común. Colgando boca abajo en un trapecio sólo por el empeine de un pie es algo que ya hemos visto antes, pero cuando uno de la troupe lo hace, la audiencia entera está arqueando sus pies con él y sintiendo la brisa en su pelo cuando se balancea. Y respiramos todos a la vez aliviados cuando aterriza. Los artistas reconocen la existencia de todo el público y de repente te encuentras a uno de ellos chocando manos contigo a pesar de que estás en la última fila del circo.

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Pero al finalizar, algo ha cambiado. Hemos visto la fuerza de ensayar un número una y otra vez hasta que tu cuerpo puede recoger a una colega que cae desde 3 metros y arrojarla a los brazos de otro que la está esperando sin que ninguno se pierda ni un latido del corazón. Hemos visto cómo un grupo de artistas no sólo crea y habita un mundo de interdependencia total, sino cómo juega sin esfuerzo aparente y generosamente dentro de él. Y también les hemos visto equivocarse y repetir un nùmero una y otra vez hasta que saliera perfecto. Y les hemos sentido abrirse a nosotros como compañeros de juegos.

De verdad que merece la pena ir a verles al Price, tanto los adultos que somos como los niños que seguimos siendo.

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Artistas: Eric Bates, Ugo Dario, Colin Davis, Devin Henderson, Alexandra Royer*, Maxim Laurin, Camille Legris, Tristan Nielsen

(*)No participó en la función del 4 de octubre